domingo, 31 de marzo de 2013

Tabio se abre al turismo




“Hace 10.000 años todo esto era hielo y aquí vivían mastodontes”. El biólogo Tomás Estévez guía a unos turistas que recorren la reserva Passiflora, en Tabio, y no necesita alzar la voz mientras camina por un sendero rodeado de encenillos, raques, gaques y otros árboles nativos del bosque alto andino.

El silencio solo lo interrumpen los manantiales que brotan de la montaña, los cantos de los pájaros y las pisadas de los visitantes en un camino de piedras húmedas, tapizado por un colchón de materia orgánica, como hojas y musgos, que es reservorio de agua. “Aquí, cuando llueve, no se pierde un gramo de tierra”.
También, de la pava de monte, el águila gris de páramo y la paca de páramo. Por eso ha tomado fuerza como destino ecoturístico en Tabio. Este municipio de Cundinamarca, ubicado a unos 50 minutos al noroccidente de Bogotá, está descubriéndose a viajeros nacionales y extranjeros, que encuentran aquí algo que escasea en el turismo masivo: experiencias que enseñen algo nuevo. Esa es la filosofía de otro sitio de Tabio, el centro ecuestre La Isabela, donde, más que montar en un caballo de paso, se aprende sobre chalanería, una actividad que busca ser reconocida como deporte por Coldeportes.



Si usted va:
Se necesita reservar los recorridos. $ 25.000 (con guía y refrigerio) passiflora.reserva@gmail.com; Tels. 313 856 9062, 310 284 5719.




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